Como la de dejar fluir levemente
un hilo de locura a través de la tinta y el papel,
a través de mi mano, de mi brazo, de mi hombro, de mi cabeza, de dentro de mi cerebro...
puede que solo sean sirenas en la noche, resonando por doquier.
Están fuera, tras la ventana.. ya se van, huyen, se escapan a mi control.
Demasiado tiempo sin ordenar mis pensamientos.
Unas veces por dejadez, otras por tener mi mente en otro sitio.
Como en dejar el pecho al descubierto, cada vez mas expuesto a los ataques, no de la razón, si no del corazón.
Desde debatir sobre un te quiero con unos,
a susurrarlo al oído.
Nada vuelve a tener sentido, ahí esta la verdadera emoción.
Que aburrido seria todo con un manual de instrucción.
