No se ven estrellas en el cielo,
no son las nubes con su velo.
Es esta maldita involución,
vestigio de desolación.
Pronto no habrá luna que nos ilumine
ni habrá árbol que nos cobije.
Mis gritos se perderán en el desierto,
el calor borrara nuestros recuerdos.
La vida marchita,
mi alma se agita.
El equilibrio se rompe,
muerte en el horizonte.
Ecos del pasado,
el planeta olvidado.
Lágrima seca y vacía,
paciente y constante,
triste partida,
su eterna sombría.

No hay comentarios:
Publicar un comentario