sábado, 15 de diciembre de 2012

(Sin titulo)


Si me preguntarais, por aquello que el sueño me arrebata.
El culpable de tantas noches pernoctando, de ver la luz por la mañana, aun despierto y ojeroso.
No sabría contestaros.
No es por la fiesta, la droga o la bebida.
Ni por la ausencia de calor entre las sabanas.
Da igual si solo queda el frió suelo, la cama llena o vacía, por tu compañía.
Siempre tendré los ojos bien abiertos, buscando esa idea recurrente, inalcanzable. Ese sueño poderoso, fugaz e irrepetible.
No será por las vueltas que da mi cabeza, ni por los viejos recuerdos que el alcohol rescata.
Pero aun no logro encontrar el motivo. 

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